WEIGNACHTSSINGEN la nochebuena más especial

En las profundidades del barrio de Köpenick — al sureste de Berlín— nacía el 7 de agosto de 1920 uno de los clubes más peculiares que se recuerdan en la actualidad, y por ende, que más interés despiertan a los amantes de este deporte. Los más rápidos ya sabrán a ciencia exacta el equipo al que nos referimos, pero, si eres de los que se lían con los vocablos germanófonos a continuación tienes otra pista.

STADION AN DER ALTEN FÖRSTEREI. ¿Ya lo tienes?

Wilhelm Voigt: Monumento al Capitán de Köpenick.

Bien, dejemos este juego algo estúpido. Como muy bien sabréis nos referimos al 1.FC Unión Berlín. Un sentimiento que rompe los moldes establecidos y que se aproxima más al culto y la unidad familiar — de generación en generación— que no a lo meramente futbolístico. Muchos lo entenderéis. Club obrero, de barrio pero sobre todo de aficionados, de los suyos. Sí, aquellos que en la teoría sostienen este deporte pero que en la práctica, y con el paso a la comercialización, explotación económica, privatización de los clubes y demás adjetivos asociados al capitalismo que se os ocurran, cada vez tienen menor importancia. Desde Fanzine 11, nos negamos e intentamos dar visibilidad al fenómeno social, aquellos hechos que cuando los vemos nos emocionan, porque todos sentimos lo mismo por el club de nuestros ojos.

Y este mes, con el recuerdo de las navidades ya prácticamente en una especie de nebulosa casi imperceptible en el fondo del armario, rescatamos unas de las historias más curiosas que nos deja año tras año este período tan especial. El «Weihnachtssingen» o canto de navidad que reúne a los jugadores y directiva con los aficionados.

Desde su nacimiento, en el año 2003, las tres facciones se citan cada víspera de Nochebuena y celebran a base de villancicos, y todo sea dicho,vino caliente, la llegada de la Navidad.

Su nacimiento se remonta a años oscuros y complicados del Club, allá cuando era más próximo su descenso a la tercera división alemana — 3.Liga— que no consolidarse como uno de los equipos fijos en la Bundesliga. Pero como la narrativa de la vida se empeña en demostrarnos, en tiempos oscuros se abren pequeñas grietas de luz y una vez más así fue.  De forma esporádica un centenar de aficionados cabreados porque el club no había felicitado la navidad en su último encuentro antes del parón navideño se reunieron para cantar, beber y celebrar, una sucesión algebraica que normalmente suele dar buenos frutos. Y así fue. Y de manera tan simple cada año fue sumando, de forma exponencial, de la centena a los miles y así sucesivamente hasta llegar a los 28.500 de este año. Sin duda una barbaridad, convirtiendo el acto revolucionario en tradición; la pequeña comuna en la gran Duma.

A día de hoy es imposible imaginarse unas navidades sin la celebración del Weihnachtssingen, siendo algo más que un festejo. Es la UNIÓN, la comunión entre la llama de la vida y aquello que la sostiene, nuestras pasiones. 

Por eso desde nuestra página les deseamos años de celebración, en la élite o allí donde toque estar, porque sí, el fútbol es de las cosas importantes la menor pero sin él nuestro día a día se ve reducido a la hegemonía de lo cotidiano. Larga vida al 1.FC Unión Berlín y a su afición, que una vez más nos demuestra a base de realidades la cruda realidad, que el factor social es el factor fundamental.