Thierry Henry y una falta para la historia: «Is that enough?»

Thierry Henry seguramente sea el futbolista por excelencia que se le viene a la cabeza a cualquier aficionado al fútbol si le preguntas por el Arsenal de principios de siglo. Un más que serio candidato a mejor futbolista de la historia de la Premier League (para muchos, sin rival) que dejó infinidad de momentos icónicos por los campos de Inglaterra y Europa entera mientras se vistió de “Gunner”.

Con su camiseta de mangas largas, guantes negros y medias por encima de las rodillas, el atacante galo hacía temblar a cada defensa que se enfrentaba. No obstante, la historia de la que trata este artículo, es sobre una jugada muy concreta de su carrera que tan sólo consta de un golpeo, pero que quedó para siempre en la memoria del fútbol.

Para ello hay que retroceder a la temporada 2005-2006. El Arsenal de Arséne Wenger visitaba el Brick Community Stadium, hogar del Wigan Athletic. Un partido en el que la lógica imperaba: los londinenses vencían por 1-2 rondando el minuto 40 de partido, hasta que sucedió todo.

Una dura entrada de Jimmy Bullard sobre Pascal Cygan, cuando ambos pujaban por un balón dividido fue sancionada como falta. En pleno cónclave formado por Gilberto Silva, Robin Van Persie y Freddie Ljunberg, apareció Thierry Henry con una idea muy clara: sorprender al meta del Wigan, John Filan, mientras ubicaba a sus compañeros de la barrera.

Se trata de una “pillería” que “Tití” ya había puesto en práctica durante años anteriores en Inglaterra. Aston Villa y Chelsea ya lo sufrieron en las temporadas 2003-2004 y 2004-2005, respectivamente y que, con la excepción de los aficionados del Arsenal, no hizo gracia ni al público futbolero inglés, ni tampoco a los medios de comunicación.

Henry, lanzando rápidamente una falta ante el Chelsea en la temporada 2004-2005. Foto de: Daily Mail.

Por causas del destino, el árbitro que estuvo presente en aquel gol de Henry a los “blues” era el mismo que estaba sobre el césped de Wigan: Graham Poll.

El futbolista de Les Ulis relataba en 2020 en una charla junto a James Maddison, dentro de un evento de Puma Football, que se acercó a por el balón y, viendo al portero descolocado y con la portería totalmente vacía desde la distancia, se preparó rápidamente y le dijo al colegiado: “Árbitro, no quiero esperar”.

Esta vez, la respuesta que se encontró fue negativa y Poll le indicó que no podía golpear el balón hasta que no hiciese sonar su silbato: “No Thierry, hubo muchas discusiones a raíz de las faltas que sacabas tan rápido, así que tendrás que esperar”.

Decisión que hubo que acatar, pero que no pudo envejecer de mejor forma en menos tiempo posible. Visiblemente molesto por la orden del trencilla, Henry esperó y apenas un par de segundos después, disparó.

Thierry Henry golpea la falta del 1-3 en el Wigan Athletic-Arsenal de la Premier League 2005-2006.
Thierry Henry golpea la falta del 1-3 en el Wigan Athletic-Arsenal de la Premier League 2005-2006. Foto de: Arsenal.com

Su lanzamiento cogió una curva espectacular a la par que perfecta y entró golpeando el poste izquierdo de la meta de Filan. Un auténtico golazo, una de las mejores faltas que se recuerdan en las últimas décadas en Inglaterra, pero que se hizo todavía más icónica por la celebración.

El francés se volteó para mirar con un rostro totalmente serio a Graham Poll. Mientras Van Persie llegaba para celebrar el gol del 1-3 junto a él y justo después lo hacían Sol Campbell y Cesc Fàbregas, le preguntó en un sarcástico tono al colegiado: “Is that enough?” (¿Es eso suficiente?).

Por supuesto que lo fue. Aquel tanto, además de quedar grabado en la memoria de la competición, le acabó valiendo los 3 puntos a los de Wenger, que terminaron venciendo por un apurado 2-3.

Una temporada en la que se estrenó como capitán del Arsenal tras la marcha de Patrick Vieira a la Juventus en verano y en la que acabó por tercer año consecutivo como máximo goleador de la Premier con 27 goles, que sólo fueron suficientes para aupar a los suyos a la cuarta posición de la tabla al final de la temporada.

El conjunto “red” disputaba su última temporada en Highbury, antes de mudarse a su casa actual, el Emirates Stadium y el final de aquella etapa no pudo ser más aciago para Thierry y los suyos, que sufrieron una dolorosa derrota en la final de la UEFA Champions League ante el que acabó siendo el siguiente destino del francés: el Fútbol Club Barcelona.

Thierry Henry, tras el último partido del Arsenal en el estadio de Highbury en 2006. Foto de: Flickr.

En perspectiva, aquel gol en Wigan sintetiza mejor que ningún otro la dualidad que convirtió a Thierry Henry en una leyenda: la elegancia del gesto técnico unida a una inteligencia competitiva muy por encima de la media. No fue solo un golpeo perfecto ni una simple anécdota arbitral; fue la demostración de que, incluso condicionado por la norma, Henry era capaz de transformar una falta aparentemente intrascendente en un momento eterno. Su mirada desafiante a Graham Poll, más que un reproche, fue la confirmación de un estilo: el de un futbolista que jugaba con una convicción absoluta en su propio talento.

BIBLIOGRAFÍA: